NUNCA TE DIRÈ ADIOS
Hoy Madre, sesenta días de tu adiós,
Adiós definitivo,
Que nos dejaste solos, y afligidos,
Tu presencia ya no es posible,
Pero tu recuerdo, en mí es vivo,
Mi alma, siempre será sensible,
Al amor, a querer imitarte,
Se que será imposible,
Menos sin tu presencia,
¡Cuanto te echo de menos MADRE ¡
Cuanto sabiendo que eras y eres
Para mí, lo más importante.
JERÓNIMO 3-9-2003 |